Tiña en perro y Gatos

Zonas sin pelo, forma circular, piel lesionada, piel abultada

Se observa piel lesionada, abultada, zonas sin pelo de forma circular. Lesiones cutáneas benignas, producidas por unos hongos llamados “dermatofitos”. Ataca la piel, el pelo y los folículos pilosos, producen la enfermedad en el perro y el gato. Aparece en la cabeza y patas traseras, para extenderse luego por todo el cuerpo. Enfermedad que se transmite por contacto con la tierra o con otros animales, pudiendo contagiarse las personas. Aunque la transmisión de hombre a hombre es rara. En el hombre la dermatofitosis o tiña, es una infección superficial de capa córnea de la piel o de los pelos y uñas. Las especies del género “microsporum” causan gran parte de los casos de la cabeza y del cuerpo, pero raramente son responsables de infecciones de uñas (onixis) o pliegues (intertrigo). El período de incubación es de 1 a 2 semanas. La tiña del cuero cabelludo es más frecuente entre los 4 a los 11 años de edad y tiene una incidencia más alta entre los varones. Se inicia con una pequeña pápula, los cabellos se vuelven quebradizos, y la infección se extiende en forma periférica, dejando placas escamosas de calvicie. Son frecuentes las lesiones supurativas (queriones), cuando el hongo es de origen animal. Puede extenderse a la cara. La tiña por M.canis suele curarse espontáneamente en la pubertad. En el perro y el gato el agente más importante es M. canis, esta especie está muy bien adaptada al gato y en cerca del 90% de los animales infectados no se aprecian lesiones. En los animales con lesiones, éstas se encuentran sobre todo en cara y garras. En los perros las lesiones son frecuentes y aparentes y pueden presentarse en cualquier parte del cuerpo.
Tratamiento: la prevención de la dermatofitosis humana debería basarse en el control de la infección en los animales, evitando en lo posible el contacto con animales que presenten lesiones y teniendo una estricta higiene al manejar animales enfermos que deben ser aislados y tratados. Los restos de pelos o escamas de la piel deben ser quemados, así como toda clase de utensilios deben ser desinfectados. Los animales sospechosos deben ser examinados con lámpara de Wood. El veterinario tratante podrá tomar muestras de las partes afectadas para observarlas con el microscopio. Por lo general según cada caso en particular se trata con pomadas o champú terapéutico, funguicidas, lociones, etc.